miércoles, 21 de junio de 2017

SOLO EN EL PAÍS DEL SAGRADO CORAZÓN

SOLO EN EL PAÍS DEL SAGRADO CORAZÓN

Por: Carlos J. Gutiérrez.

La fe mueve montañas y entrega tierras. Esa es la nueva forma que adquirió tal refrán si damos cuenta de la última absurda pero cierta noticia que salió en los últimos días. Perdón, estamos en Colombia, todos los días hay una noticia absurda y cierta, pero a veces, en contados casos, hay una que nos sorprende, nos deja perplejos, no hace creer que somos normales y que la gente es estúpida y comete estupideces. Si algo debemos comprender es que realmente no somos normales, y que constantemente comentemos actos estúpidos, y esto, no segrega a nadie, parece que la estupidez está en todos los planos de nuestra pirámide organizacional.

Es cierto que el hombre por su naturaleza, necesita saber o más bien necesita creer que hay algo más allá de él, un todopoderoso que lo rige, que le engendra terror y amor. El hombre necesita creer que alguien lo creo, que alguien lo trajo porque el destino lo quería, que no es únicamente producto del azar, producto de una tirada de dados. Eso no se critica, menos en este país, en donde como se dice, hasta el más ateo se persigna cuando sale de su casa. Colombia ha sido, y tal vez siempre lo sea un país extremadamente católico, eso tampoco nadie lo puede negar, ningún converso, ninguno que se haya vuelto protestante ni ninguno que haya preferido el camino de no creer en Dios.

Y si no es porque el país parece siempre andar patas arriba nadie podría afirmar que eso es malo, solo podríamos decir que es nuestra forma ideológica natural. Sin saber qué significa eso. Siempre hemos puesto por encima de todas las cosas a la religión. Somos unos creyentes fervientes a tal punto que cuando los Papas vinieron los presos tuvieron rebajas de penas, pusimos el nombre de uno de ellos a una vía principal y a un barrio, somos fervientes seguidores del médico Gregorio Hernández y creemos que él nos va a curar, nuestra constitución del 86 era plenamente católica, apostólica y romana y; consagramos al sagrado corazón de Jesús al país. Como ven, la religión abunda en cada una de nuestras esferas sociales.

Pero la pregunta es: ¿Qué tan necesario es que nuestra religiosidad sea superior a nuestra coherencia? No lo sé ustedes. Pero que la alcaldesa Luz Marina Cardozo Solano a partir del decreto 036, según El Tiempo, le entregue de forma simbólica el municipio de Yopal a Jesucristo es reducir al absurdo el concepto de fe. Es volverlo una payasada. La entrega viene con versículos bíblicos incluidos, interesante el uso del versículo 6 – 33 del evangelio según San Mateo, esto con el fin de dar legitimidad a la entrega, pero también si prestamos atención a lo escrito, es retornar a la edad media en donde los reyes se posesionaban como tales porque lo consideraban un designio divino. Mírese no más como los tiempos no han cambiado y como utilizamos la palabra de Dios para legislar, así, próximamente diremos que lo malo que sucedió es porque dios lo quiere así.

Al parecer hemos vueltos a viejos tiempo de antaño donde la verdad de fe se mantiene intacta, ya se había comprobado con ciertas acciones, pero la consagración de Yopal y su alcaldesa son la gota que rebosa el vaso. La espiritualidad nos está jugando una mala pasada, nos hace cometer ridiculeces, nos hace no ser coherentes, nos hace comportarnos irracionalmente. No digo que no hay que ser espiritual, pero como ya se dijo alguna vez, la religión debe estar en su lugar, no en otras partes. Puede que uno sea muy religioso, pero entregarle un pueblo, una ciudad, un país a un ente, es lo mismo que dejarlo a la deriva. Eso dice mucho de nosotros. ¿Será que nos queremos lavar las malos de nuestros malos actos?

martes, 20 de junio de 2017

DE QUIÉN A POR QUÉ

DE QUIÉN A POR QUÉ

POR: Carlos J. Gutiérrez.

Mirar al frente es mirar un horizonte. El nuestro está oculto, está escondido por una niebla espesa en donde solo vemos sombras. No se habla aquí solo de la esperanza, también de todo lo malo, no sabemos quién hace que, quien está detrás de quien, no se sabe quién realmente ataca y quién no le interesa hacerlo. No sabemos quién causa nuestros males porque estos son también provocados por nosotros. En algún momento todo es una sucesión de hechos desafortunados en donde las excusas solo sirven para seguir hundiendo la verdad que tanto quieren algunos buscar y otros esconder. Pero, ¿Qué hacer en ese sentido? La duda y la incertidumbre reemplazaron al miedo y estas fueron reemplazadas por la amnesia.

Por lo general, cuando sucede un evento, la primer pregunta que se viene a la cabeza es ¿Quién lo hizo? ¿Quién tuvo las agallas para cometer tan atroz acto? Y aunque esto está muy bien preguntar es necesario también realizar una pregunta más. ¿Por qué lo hizo? No nos preguntamos por los motivos que lo o los llevaron a cometer tal acto, la dejamos ahí sin preguntar, sin explicarnos y sin querer saber nada más. Es que la primer pregunta se responde fácil, solo basta con señalar a los culpables de siempre, así lo demostró Cabal desde su cuenta de twitter al culpar a “los Elenos” sobre el atentado en el Andino. No obstante, esto solo se hace con un mayor fin. El decir ingenua o falsamente el nombre de un culpable solo tiene la implicación de generar más odio, recargarnos de más rencor.

El saber quién lo hizo hace que pidamos recompensas, haces que acrecentemos las diferencias, hace que el mundo se desconozca a cada paso, hace que un bus lleno de pasajeros ubique a las personas en las sillas por el hecho de si es hombre o si es mujer, hace que escuchar la palabra musulmán implique que debemos alejarnos de él, hace que el hecho de no ser norteamericano nos quiera hacer permanecer detrás de un muro, hace que ser guerrillero o socialista implique ser retrasado, vándalo y enemigo del estado. El preguntarnos quien lo hizo nos pone a merced de los medios de comunicación y el poder que nos dirige, pues, solo ellos tienen la palabra, solo ellos utilizan la información y la manejan. El preguntarnos quien lo hizo es convertirnos en el pelotón de fusilamiento que añora todos los años la sangre nueva.

Ni siquiera el proceso de paz ha evitado que esta pregunta se olvide y se avance en otras que adquieren más profundidad. Basta decir que nos levantamos sabiendo que somos el segundo país con la mayor cantidad de población desplazada en el mundo, publicado esta semana por la ONU, en la cual la seccional ACNUR indicaba que más del diez por ciento de la población desplazada mundial está en Colombia, solo estamos por debajo de Siria aunque hay que tener en cuenta que el conflicto en tal estado es mucho mayor al que actualmente se vive aquí en Colombia. Pero con esta información solo nos quedamos con el quién fue, quienes son. Solo nos quedamos ahí, las víctimas son cifras borrosas y los victimarios son los enemigos, pero ya, no necesitamos nada más.


Solo nos interesa el quién porque otras preguntas son más complejas de responder y comprender. Si nos preguntáramos por qué llegaríamos a responder porque los grupos subversivos quieren continuar atentando contra la población civil, si preguntamos el por qué llegaríamos a comprender que a pesar de existir un proceso de paz firmado, este no ha sido capaz de erradicar o bajar las cifras de desplazados en Colombia. Los porque nos llevaran a las causas de todo, a la búsqueda del hilo que nos permitirá salir de la violencia que tenemos por laberinto, pues, este nos llevará al cómo y este al qué hacer. Poder responder estas preguntas logrará que miremos al otro no como enemigo, sino como persona, darle la mano, conocernos y construirnos a nosotros mismos con la ayuda del otro, preguntarnos el por qué nos hará revaluar nuestro papel en la sociedad. 

miércoles, 12 de abril de 2017

COMETER UN CRIMEN

COMETER UN CRIMEN

Por: Carlos J. Gutiérrez.

Cometer un crimen es un hecho histórico. Está documentado, fotografiado, video grafiado y hasta dibujado. Se han cometido tantos crímenes que hoy en día tienen diferentes nombre, ya no solo es un simple crimen. Ahora se habla de agravante. Nuestra naturaleza, por más que queramos ser razonables, por más que queramos parecernos a la figura heroica de Jesucristo está en realidad es más cerca de Aquiles y de Ulises. Sabemos que nuestras acciones están mediadas por una violencia verbal o física que nos mantiene atados a nuestro ser más primitivo. El mundo como lo conocemos hoy en día no ha cambiado, no es menos violento. En lo único que ha cambiado es que encontramos nuevas formas de hacer violencia.

No se recuerda un día en que no se hable de un asesinato o una tragedia. Si hablamos de un nivel macro, pues ahí tenemos que la cronología universal del ser humano esta medida, partida e inventariada por las grandes guerras que han sabido colocarle una corona y quitársela al rey de turno. En estas, el asesinato fue masivo, en estas se olvidaron de jóvenes, mujeres, niños y ancianos, todos morían, por una causa o por otra. La guerra tiene unas manifestaciones crueles en las cuales un pueblo queda reducido a su más triste número por intereses de pocos logrados por muchos. Ahí está hoy en día el conflicto que se vive en Siria, el cual ya ha dejado una cantidad de almas sin vida y sin cuerpos para ocupar. Ahí está esa guerra que deja nuevas estadísticas.

Pero nos podemos dirigir a un estado concreto, al estado colombiano. Aquí llevamos 200 años de guerra, no 60 como dicen los demás, pues, si algo nos ha enseñado la historia es que los conflicto se desencadenan por algo que sucedió anteriormente. Esos doscientos años han convertido el conflicto armado colombiano en un estilo de vida. Siempre vemos los titulares de los enfrentamientos entre grupos subversivos por la posesión de la tierra como si fuera el pan de cada día, y aunque hoy en día la cuestión no es tan pronunciada como lo era hace veinte años, los recuerdo y la verdad todavía nos abruman, y la política aún se divide por algún bando.

Y aun así esto no es un claro ejemplo, aun esto no es más que una consecuencia directa de la interacción entre intereses, igual que cuando comenzó todo. Caín mato a Abel por el interés de la atención de Dios, Grecia destruyó a Troya por el interés de una mujer, de una tierra o de la dominación clásica. ¿Qué pasa en ese mundo personal? El fantasma del crimen se presenta cuando el caminar tranquilo ya no es simple. Existe el miedo de ser robado y apuñalado. El fantasma se presenta cuando por cobrar una deuda se envía a un sicario. El fantasma existe cuando una mujer es mujer y no puede vivir tranquila pues, un exnovio, un amante, su esposo o un hombre cualquiera, que tenga sed de sacrificio, la tomo, la violente y deje su cuerpo tirado sin ninguna pizca de remordimiento.

El estado hoy en día ha denominado de muchas formas al crimen, al asesinato. En unos casos lo ha llamado genocidio, en otros lo ha llamado crimen premeditado, en otros algo accidental y en el caso de las mujeres un feminicidio. Pero eso es solo semántica. Llamar de cualquier forma a un asesinato solo es la forma de categorizar que tan violentos somos, eso no elimina ese defecto o mala virtud. Tanto tiempo llevamos matándonos que ya no deseamos que no exista el crimen sino que a cada cambio en la forma de matar le damos una categoría. Nos divertimos poniendo nombre y generando taxonomías del crimen que no tenemos en cuenta que validamos un hecho muy concreto: La necesidad de sangre esta tan impregnada en nosotros que más que hijos de algún dios somos más bien unos perfectos descendientes del salvaje Aquiles.

EL PERGAMINO DE PAN: INFORME NO-NOTICIOSO 13

EL PERGAMINO DE PAN: INFORME NO-NOTICIOSO
HOMBRE ALEGA INDEMNIZACIÓN PORQUE SU CASO ES IGUAL AL DE LOS SOCIOS DE REFICAR
POR: CARLOS GUTIÉRREZ. 12 de abril de 2017.
Fuente de imagen: El Tiempo.
COSTA ATLÁNTICA (EL PERGAMINO DE PAN) – Un hombre que fue encerrado por no realizar el pago a una prostituta después de haber estado con ella fue puesto en libertad e inmediatamente demandó al estado por considerar que su encarcelamiento no tenía un sustento legal y su derecho a pagar lo que consideraba valía el trabajo fue violado.
“se realizó un pago que, pese a no haberlo gustado a la mujer, igual era un pago” dijo el hombre “no implica que no se haya realizado, aquí sucede lo que sucedió con los socios de Reficar, quienes fueron contratados y entregaron una obra a medias robándose una gran cantidad de dinero, no es que no la hayan entregado, solo que al estado no le gusto el resultado”.
La analogía sostenida por el hombre hace que se realicen preguntas si se debe cobrar y pagar en la medida en que se realiza un trabajo, al parecer, la ley deja desprotegido al empleador ya que no puede exigir una cantidad sin antes realizar el trabajo.
“Mi queja tiene justa causa, Colombia debe saber que en ningún momento incumplí con mi deber de deudor, así como los de Reficar jamás incumplieron con su deber de contratistas” agregó. “si ellos ganaron, yo también”.

lunes, 10 de abril de 2017

DEL ACTO POLÍTICO O EL REVISIONISMO HISTÓRICO

DEL ACTO POLÍTICO O EL REVISIONISMO HISTÓRICO

Por: Carlos J. Gutiérrez.

La historia, para entenderla, debe ser contada desde la distancia. El heroísmo de los hombres que construyen los estados permanecía luminoso, sonriente y épico. Las estatuas se construían en medio de los parques, los museos valoraban los objetos que se recuperaban y todo cuanto tenía que ver con estos hombres comunes que se convertían en inmortales, se valoraba y se pasaba como el recuerdo más grato del tiempo. Los prados verdes y los estados de alegría se mantenían, en las bibliotecas se les reservaba los mejores espacios y los niños reconocían a estos hombres, bajados a sus lenguajes, como los seres más morales a los que se podía seguir. Hoy en día no es así, los claro-oscuros del héroe aparecen al mismo tiempo para que la gente lo evalúe.

Siempre vamos a traer a colación a Simón Bolívar como el prototipo de héroe latinoamericano, aquel que “nos liberto”, que “nos quitó el yugo” y nos permitió pensar a nuestra manera. O eso era lo que se esperaba. Pero si recordamos básicamente ese mito fundacional que fue el proceso de independencia y la posterior batalla de Boyacá permaneció incólume, inamovible y sin ser cuestionado durante casi ciento cincuenta años o más. Se tuvo que esperar hasta las nacientes dictaduras y el florecimiento de boom para que hombres como él o Santander fueran bajados de su pedestal, se sentaran en el banquillo y fueran juzgados por la historia.

Se dio a conocer que la libertad de bolívar no fue total, se dio a conocer las luchas interna entre los dos ilustres, se presentó la masacre ordenada por el mismo libertador contra la población de pasto y se intentó abrir los ojos sobre la verdad de ese hombre que en un puente batalló. Pero eso fue mucho tiempo después de la muerte de la gran figura. Eso fue después de que en nuestras mentes quedara marcada con sangre la idea del libertador. Juzgar a bolívar y reevaluar su papel en la historia no lo afecto en gran medida, el sigue, y seguirá siendo el héroe por antonomasia latinoamericano. Solo un grupo, muy reducido, comprenderá que el héroe cometió crímenes y bajezas para obtener su misión. Solo unos pocos lo habrán de juzgar.

Eso era hace mucho, eso era cuando los medios y las audiencias no se relacionaban directamente. La historia, antes de eso, la realizaban los académicos, los sesudos buscadores de una verdad ocultad entre verosimilitudes. Cuando Santos dijo “prefiero el dictamen de la historia y no el de las encuestas” lo hacía pensando que las fechorías cometidas para llegar al poder quedarían con el tiempo ocultas y solo se le apreciaría, se le amaría, como un nuevo héroe colombiano por lograr el proceso de paz con las FARC. Pero, en la video columna de la pulla le respondieron con lo más evidente. La historia la escribiremos los jóvenes que vivimos y conocimos de primera mano los eventos que marcaran el significado de la nueva patria.

Con esto, queda evidente que la historia ya no se cuenta desde la distancia, con la mirada crítica, ésta, ahora se cuenta desde la inmediatez, al momento que surge el evento histórico este queda plasmado en los anales de la historia, y desde los medios y las redes se realiza su posterior revisión. Ya no se necesita un tiempo prudente para evaluar el hecho, no, eso se debe hacer inmediato y entre más pronto mucho mejor. Es lo que han hecho los últimos meses hombre como Ordoñez y Uribe, aprovechando los medios reevalúan su papel en la historia para ocultar sus pecados, sus faltas y su corrupción. La marcha, el llamado a las calles o lo twets no son más que pequeñas herramientas que en un futuro se convertirán en armas de la ultraderecha futura para llamarlos verdaderos héroes.

El tiempo en el que vivimos está lleno de sombras que se mantienen a partir de la verosimilitud que todo el mundo inventa. Evaluar la historia se convirtió en un pasatiempo de los mismos actores de los hechos con lo cual generan su defensa y perpetúan para el abismo su crímenes. Al final, en un mundo no muy lejano, va a ser más cierto el dictamen, las palabras y la mentira bien construida, que la mirada crítica y con distancia que se haga de la realidad que ya haya pasado. Pero así ha sido siempre, solo que hoy en día el desconcierto asombra más por culpa de los medio. La globalización ha hecho de la mentira una estrategia más eficaz de lo que era hace algunos siglos.

sábado, 8 de abril de 2017

LA HISTORIA, EL PADRE Y LA VACA SAGRADA

LA HISTORIA, EL PADRE Y LA VACA SAGRADA 

Por: Carlos Gutiérrez.

Siempre es bueno echar una mirada al pasado. Nos recuerda lo que fuimos y nos hace dar cuenta que los pecados o las faltas siempre han estado presentes. Si uno pertenece al poder, simplemente mira la historia para afirmar que no ha hecho más que seguir con las reglas que siempre se han jugado. Pero, si uno lo mira con el ojo del doliente, lo hace con el fin de demostrar que las estructuras sociales no cambian mucho, los modelos económicos solo cambian de palabra, pero el que es poderoso, en su trono siempre se queda. Si miramos la historia, los poderosos de Colombia, que siempre han sido los mismos apellidos, parecen una extensión de la familia Borgia.

Las luchas de los unos con los otros durante las últimas semanas o el último año son la prueba contundente de la mirada corta y la pequeña memoria que los colombianos solemos tener. Los que ahora tenemos treinta años vimos en la última década como surgió una familia que sin tener el mismo apellido, tienen el mismo padre. El mismo que subió al poder y al estar sentado en la oficina que tanto deseaba para fraguar su venganza también empezó el camino para perpetuarse. Y lo logró. Su corrupción no provenía de mantener a sus seguidores con dineros, no, él era un padre, él quería proteger a su pueblo, y su pueblo lo amaba por esto. Pero amar a su pueblo no podía durar cuatro años únicamente, necesitaba más. 

Luego de haber amado ocho años a su pueblo quiso realizar otro intento para continuar con su eternización, por suerte no fue posible. A su reino en el norte del país quería expandirlo a la mayor parte del territorio colombiano, pero esta vez, sus cartas jugadas no fueron suficientes y perdió esta batalla. Su as bajo la manga fue colocar a uno de sus muchos hijos políticos. Con lo que no contaba era que este hijo político, dueño de una casa también poderosa no deseaba ser conocido como alguien que es manejado desde las sombras por el padre. Fue ahí donde a sus demás hijos empezó a controlarlos con más fuerza y a incentivarlos para volverlos figuras públicas. Pero sus pecados recaerían sobre estos y tendría que irlos dejando abandonados en su camino.

El centro Democrático parece una extensión o una copia directa de la vida de los Borgia en el renacimiento. Un padre avaro deseoso de poder y unos hijos que aunque parecidos a su padre fueron un poco menos precavidos en la realización de sus delitos. Ahora, que todo se ve desde la perspectiva de ese padre, es difícil reconocer la esencia de sus hijos. Ninguno de ellos es especial, ninguno tiene un don natural más que el de la corrupción heredada. La vida de estos hombre y su relación con su padre es tormentosa, pues, mientras se ven como figuras públicas y políticas que se sentarán en el trono para perpetuar el poder de su padre, también saben de antemano que los demás los miraran con desconfianza y reconocerán a sus espaldas los hilos manejados con gracia por el que posee el verdadero poder.

El escudo de los Borgia era una vaca consumiendo un pasto verde que indica una prosperidad. El padre parece esa vaca, una vaca sagrada intocable que consume poco a poco el pasto político. Su ego es mayor que cualquier cosa, lo que hace que la vaca sea mayor que la cantidad de pasto, y su excesivo consumo que raya con la gula hará que se acabe pronto –mejor para nosotros- y no queden sino pequeñas porciones con un pasto seco que sus hijos ya no podrán consumir. Tristes y perdidos levantarán los ojos al cielo donde los mira con sus hilos y ellos gritarán como más de uno ya lo está haciendo: ¡Padre, ¿por qué me has abandonado?!

EL PERGAMINO DE PAN: INFORME NO-NOTICIOSO 12

EL PERGAMINO DE PAN: INFORME NO-NOTICIOSO

PRIMEROS SIMULACROS DE PERFORACIÓN PARA METRO SUBTERRÁNEO EN BOGOTÁ.

POR: CARLOS GUTIÉRREZ. 08 de abril de 2017.
Fuente de la imagen: Pulzo.com
BOGOTÁ (EL PERGAMINO DE PAN) - En días anteriores la población del barrio Talavera se convirtió en la principal testigo que la alcaldía de Bogotá si está trabajando. 
En la av. Boyacá con 40 sur, se abrió￳ un hueco de cinco metros de profundidad con el cual se pudo comprobar la capacidad de maniobra para empezar a trabajar en la línea subterránea y poner las primeras columnas del metro elevado. 
"Estamos trabajando para reconocer la capacidad que tienen nuestras vías para sostener las columnas que llevaran las vías del metro" indicó￳ el alcalde. "reconocemos que fue un trabajo expres que nos dio muy buenos resultados" agrego a su cuenta de twitter.
Fuentes cercanas al palacio de Liévano indicaron que este no ser£ el primer simulacro que se va a desarrollar durante la administració￳n. Huecos como estos se irán abriendo a lo largo y ancho de la ciudad, por lo cual no es motivo de alarmarse sino de alegrarse.
"Si podemos darnos cuenta, el hueco se abrió￳, se comprobó el estudio y se cerró￳ en menos de cuarenta y seis horas. Un record, si se tiene en cuenta los tiempo de construcció￳n que tardan en esta ciudad para tapar un hueco de una profundidad mínima!" comentó￳ un vocero del IDU a los medios.